jueves, 10 de septiembre de 2009

Tejas Arriba… Tejas Abajo

Por
Andrés Felipe Loaiza Colorado

Es refrán popular o por lo menos yo se lo escucho muchas veces a mi madre, que “las noticias malas son las primeras que llegan”. La mayoría de las veces esas noticias son más tristes que malas. Hay en el ambiente una tristeza rara, manifestada desde Álvaro Uribe hasta Belencito Corazón, donde por más de 20 años “Calixto” predicó como capellán del templo de la comunidad de Misioneras de la Madre Laura.
"No importa que se nos arrugue la garganta, que se nos nublen los ojos de llorar: esa fue la voluntad del Señor y a nosotros no nos queda más que aceptarla con amor", les dijo a los feligreses el padre Raúl Villa Palacio, compañero de Calixto.

El 30 de octubre de 1978, tenía yo tres meses y un día de nacido, cuando el padre “Calixto” publicaba su primera columna “Tejas Arriba” en El Colombiano, siendo director Fernando Gómez Martínez. La columna fue bautizada Tejas Arriba, por un artículo que en la revista Misioneros de Yarumal escribía Monseñor Gerardo Valencia, obispo de Buenaventura. Estas Tejas Arriba, desde el comienzo fue un espacio para la reflexión del evangelio dominical. Un equipo conformado por la educadora, periodista y actual directora Ana Mercedes Gómez Martínez; la educadora y conferencista Beatriz Restrepo de Echavarría, ya fallecida, y el sacerdote Gustavo Vélez Vásquez, misionero de Yarumal. La sugerencia de publicar en EL COLOMBIANO un comentario al evangelio de los domingos fue acogida por Ana Mercedes y el padre Gustavo se ofreció a escribir la nota semanal, que ella y Beatriz "revisaban" en borrador, para evitar términos técnicos que hicieran difícil la lectura al común de los lectores. Y así fue durante los primeros lustros.

Para quienes lo leímos después de casi 31 años (octubre 30) conocimos a este angelopolitano como un hombre siempre meridiano y cauto, siempre profundo e ilustrado en los temas bíblicos. De familia numerosa, 19 hermanos, donde casi la mitad siguieron el camino del Señor: seis monjas y él, un Sacerdote de opiniones que para muchos radicales no eran las mejores, como por ejemplo un ecumenismo sin confusiones de credo. Sus opiniones tenían una invaluable aproximación práctica a la vida de los buenos cristianos, a la vida que deben llevar los buenos seres humanos.

Un apasionado por la música y el periodismo; el padre Miguel (Misionero de Yarumal) lo recuerda como casi todo el mundo: pegado de un violín, componiendo canciones y escribiendo versos o artículos editoriales. "En el seminario nos enseñó qué eran los medios de comunicación: cómo se hacía un periódico, un programa de radio, cómo se escribía un editorial. También nos enseñó algo de literatura y por supuesto, mucho de música". Y dicho por todos sus alumnos, no tenía voz, pero sí un oído increíble. En la actualidad preparaba un cancionero con su amigo Hugo Bustamante.

Ayer luego de tres días de búsqueda del padre Gustavo Vélez Vásquez, Calixto, encontramos un desenlace triste: el sacerdote fue hallado muerto en las montañas de la reserva de San Sebastián, en El Retiro. Estaba haciendo lo que más le gustaba que era caminar y disfrutar del verde de las montañas antioqueñas. Fue encontrado por aquellos a los cuales siempre quiso servir, un grupo de humildes campesinos que participaron en el rescate. Todos lloran el deceso del mejor intérprete del Evangelio.
Es difícil pensar que el padre Gustavo Vélez Vásquez, “Calixto” no estuviera cada vez más cerca de Dios, más “Tejas Arriba” que tejas abajo; estamos seguros que no alcanzarán los elogios para quien siempre nos reconfortó con sus palabras; estamos seguros en medio de nuestra tristeza que, ya desde “Tejas Arriba” intercederá por nosotros Tejas Abajo.

martes, 18 de agosto de 2009

¿DÓNDE ESTÁ LA VERDAD?

Por
Andrés Felipe Loaiza Colorado
loaizacolorado@gmail.com



Después de 45 años en guerra y más de 22.000 desaparecidos, donde hoy la Comisión Nacional de Reparación y Restauración tiene para la Fiscalía General de la Nación identificadas más de 1200 fosas comunes, ¿cuánto tiempo pasara para que estos desaparecidos –así sea los cuerpos o lo que queda de ellos– vuelvan con sus familias?

Ana Delly Guerra, madre, esposa, hija, tía… de una familia antioqueña que tiene como parientes hasta el más lejanos de sus primos y que haría lo que fuera por ellos, lleva más de un año buscando a su sobrino Iván Darío Rivera, desaparecido en extrañas circunstancias a manos del “Glorioso Ejército Nacional”, quien poco después de sacarlo de su casa en Urrao, lo reportó como si la guerrilla se lo hubiera llevado.

Ana Ligia Puerta tiene su hijo desaparecido el 20 de julio de 2004 y a raíz de ello es desplazada de una de los municipios más rodeados de guerrilla de Antioquia y con altos índices de desplazamiento forzado, Peque[1].

Luz Mary Zapata, madre de cinco hijos menores de 14 años, tiene su esposo desaparecido presuntamente a manos de Ramón Isaza en Puerto Berrío-Antioquia desde el 16 de junio de 2005, fecha importante para este gobierno y doblemente trágica para Luz Mary y su familia, ¿por qué?

Raquel George, madre de seis hijos de los cuales ya hay cinco muertos, cuatro de ellos en un osario y una que espera estar pronto con los demás; fue Don Berna quien se atribuyó en audiencia del 29 de noviembre de 2007, la desaparición de su hija Ángela María Torres George, quien por amor terminó siendo desaparecida.

A ellas las une la desaparición forzada de sus familiares, pero hay un fenómeno que aún no se había pensado, y es que los desaparecidos tienen una doble desaparición: primero, cuando son llevados por cualquier grupo armado; y posteriormente cuando su familia sabe que está desaparecido, se esfuma por segunda vez, porque no hay rastro de su cuerpo. Claro que si nos remitimos a otro concepto hay un sinnúmero de N.N. que a lo mejor sean parte de estos desaparecidos, que aunque su cuerpo ya no esté desaparecido, su familia no sabe que reposa en una morgue.

Quedan muchos interrogantes más por solucionar de los 45 años de guerra y 22.000 desaparecidos: ¿Cuántos desaparecidos más necesitamos para que esta guerra acabe? ¿Qué va a pasar con los falsos positivos? ¿Se están investigando?

Las próximas entregas de artículos y críticas sobre los desaparecidos no pretende revelar la verdad, desaparecida también hace mucho tiempo, pero sí busca por lo menos que reflexionemos sobre el asunto. Además junto con la primera incluyo el Trailer de un documental realizado por estudiantes de noveno semestre de la Universidad Pontificia Bolivariana: Cámara, Sebastián Sánchez. Sonido, Natali Carvajal. Iluminación, Valeria Lotero. Edición, Rodolfo Aicardi. Graficación, Ricardo Burbano Martínez. Producción, Alexandra Suárez. Posproducción, Centro de Producción Audiovisual. Asesor temático, Francisco Saldarriaga. Investigación, Andrés Felipe Loaiza. Asistente de Dirección, Juliana Ruda. Dirección, Alejandra Agudelo.


[1] Limita por el norte con el municipio de Ituango, por el este con los municipios de Ituango, Toledo y Sabanalarga, por el sur con el municipio de Buriticá y por el oeste con los municipios de Cañasgordas y Dabeiba. Es un municipio que vive de agricultura, la ganadería, las maderas y la minería.


lunes, 17 de agosto de 2009

Deshojando margaritas: me lanzo… no me lanzo… me lanzo… no me lanzo


Por
Andrés Felipe Loaiza Colorado
loaizacolorado@gmail.com

En la columna pasada cité una frase de Santo Tomás de Aquino y agregué una frases más: “cada pueblo tiene los gobernantes que se merece”, y Colombia ha sido muy mal merecedora de gobernantes reales. Hoy me pregunto ¿seguirá pasando? ¿Acaso no merecemos unos mejores gobernantes que los pasados y los actuales? Pero la respuesta aún no visible.
Algunos hay pre-precandidatos, pero dependiendo de lo que pase serán precandidatos, y si el partido los escoge en su consulta, al fin podrán ser candidatos. No es un juego de palabras, por ejemplo: Juan Manuel Santos y Andrés Felipe Arias (junto con otros) son pre-precandidatos, y si el presidente que les dio trabajo como ministros se lanza (contando que pase el referendo) entonces no llegarían a ser precandidatos. Ahora bien, si Uribe no se lanza (depende del referendo), entonces llegarías a ser precandidatos… mejor dicho, ese referendo tiene a muchos penando en este país y sus alrededores: a los vecinos, a los gringos, a los uribistas, a los anti-uribistas, a los empresarios, a los obreros, a los Senadores… cada uno con sus conclusiones si pasa o si no pasa. Ya sabremos este miércoles 19 de agosto, si se firma o no el acuerdo que permitirá discutir el asunto en el Congreso y empezar a ver luces, esperando que no sean de aprobación.
Ahora bien, veamos quiénes son los que están en medio de todo este embrollo, quede claro, sin orden de preferencia, unos fijos otros… no se sabe:
Gustavo Petro, Carlos Holguín Sardi, Rafael Pardo, Anibal Gaviria, Alfonso Gómez Méndez, Sergio Fajardo, Andrés Felipe Arias, Piedad Córdoba, Lucho Garzón, Marta Lucía Ramírez, Rodrigo Rivera, Noemí Sanín, Carlos Gaviria, Germán Vargas Lleras, Juan Manuel Saltos, y por supuesto, Álvaro Uribe Vélez.
Uno analiza un poco el panorama y encuentro con desconcierto y tristeza cómo algunos de ellos como Santos, Arias, Sanín, y otros, afirman que se lanzarán SÓLO si el actual presidente no se lanza, porque si se lanza entonces lo apoyarán. Completamente absurdo si vamos a analizar sus propuestas de Gobierno o si se les pregunta por ellas, es más ahí va mi respuesta, porque no es difícil intuirla: “Si yo lograra ser Presidente de la República lo primero que haría es pensar lo que voy a hacer, porque como creí que pasaba el referendo entonces no tuve tiempo de pensar”. O de seguro resultará otro que diga (y ya lo ha hecho): “Si soy elegido presidente le daré continuidad a la política de la Sociedad Democrática”. Necesito que alguien me explique algo, ¿cuidar carreteras es seguridad democrática? ¿Qué más incluye? Sé que soy un poco ignorante en la materia, y de seguro si investigara un poco más me daría cuenta que se ha hecho algo diferente a ello, pero poco se ha visto.

Admirables aquellos que sin importar el Referendo, ya asumieron su candidatura o precandidatura, por lo menos a ellos se les ha visto de frente haciendo algunas propuestas.

Pero poco creíbles aquellos precandidatos que no son capaces de ponerse los pantalones y enfrentar su candidatura esté o no Uribe. Quien no se considera ganador, de entrada ya está vencido (no recuerdo quién la dijo pero la recordé). O peor aún, unos han pasado por todos los partidos políticos, dependiendo de lo que le convenga, no hay consecuencia. Sólo por mencionar a uno… Santos, liberal en el gobierno de Gaviria, Conservador en el de Pastrana y de la U con Uribe; ya ahora juega a que me lanzo… no me lanzo… me lanzo… no me lanzo.

lunes, 3 de agosto de 2009

El Fracaso de un Entusiasmo


Por
Andrés Felipe Loaiza Colorado
loaizacolorado@gmail.com

Desde que tengo uso de razón la situación del país es complicada, hay muchos intereses en juego, los más ricos se aprovechan de los más pobres, el gobierno de turno no funciona, no se piensa a futuro… Nunca he tenido un momento donde se hable de bonanza, prosperidad o PAZ. En el desarrollo de políticas por encontrarla (no sabemos dónde y cuándo se perdió) se han emprendido suficientes caminos como para haberla hallado. Y en esa búsqueda diaria a veces se ve la luz de la esperanza, eso es Historia de un entusiasmo, un intento por encontrar la luz de la paz. Pero a lo mejor esa luz que vieron para conseguirla no fue más que la luz que ve quien va a encontrar una “guaca”, que se pierde y aparece entre horas, y si mientras no estuvo la luz se siguió caminando, a lo mejor cuando vuelve a aparecer ya estamos perdidos.

Laura Restrepo en su libro relata cómo el M19, siendo fiel a sus ideales de ayudar al pueblo, busca un acuerdo de paz, sin importar los obstáculos que se le presenten, como los atentados. Y no podemos olvidar que el M-19 era una guerrilla simpatizante, con ideologías, interesada en lo social y en el diálogo; querían un verdadero proceso de paz para ellos y para el pueblo colombiano; en cierta forma se ajustaban a las mismas razones o ideales que tenía el presidente Betancur, quien vivió la toma de Palacio de Justicia (1985) y los intentos de paz (a partir de 1984). No sabe uno si negar o enorgullecerse de este antioqueño (de Amagá), egresado bolivariano y que además ejerció el periodismo<1> . Quede claro que no niego su inteligencia y preparación, sino que no me cabe en la cabeza tanta inteligencia con errores históricos tan grandes y “al parecer” no obrados de mala fe.

Santo Tomás de Aquino decía: “cada pueblo tiene los gobernantes que se merece”, y Colombia ha sido muy mal merecedora de gobernantes reales. Así, para nuestra democracia hacen falta muchos elementos, en especial el respeto por el disenso y la oposición. En este punto hay una pregunta lógica en su respuesta: si no se respeta a quien disiente ¿qué puede pasarle a aquellos que denuncian las irregularidades cometidas? La lógica respuesta la sufrió Laura Restrepo, quien le tocó vivir en el exilio luego de ser aliada a un gobierno en busca de la paz.

En esta realidad tan corta de entusiasmos, textos como el de Laura Restrepo hacen que ciudadanos comunes como yo reafirmen su convicción de que el trabajo desde los más pobres ayudará a que no tengamos que alzarnos en armas –como el M19– para reclamar lo que por constitución y dignidad humana nos corresponde. Este libro construido con paciencia, años después muestra un trabajo serio e investigativo, cosa poco vista entre los periodistas hoy y que a mi modo de ver, es lo esencial para que la Historia de un entusiasmo no se convierta en el Fracaso de un entusiasmo.

Notas.
<1> Escribió en El Colombiano, La Defensa, Jerarquía, Semana, y llegó a ser director de El Siglo.

martes, 28 de julio de 2009

El Abogado del Diablo

por Andrés Felipe Loaiza Colorado
loaizacolorado@gmail.com

Yo nunca he recurrido a una “Dama de compañía” (prefiero no llamarlas prostitutas), y aunque no creo que lo haga, pero es fácil ponerlo en duda al conocer mujeres como “Natalia”, “Evelyn”, “Verónica” y “Tatiana” (más conocida como ‘La Chusca’). Y vuelvan a leer lo que acabo de escribir: “mujeres como…” porque lo son en todo el sentido de la palabra. Belleza les sobra para envidiarle a ninguna otra; además, la belleza aquí no es lo importante; sino que son mujeres como cualquier otra, con sentimientos, necesidades, familia, días buenos y malos, sueños e ideales; ya sé que en estos momentos deben juzgarme a mí por lo que estoy haciendo, defendiendo una causa que todos ya consideran mala o perdida. Pero cuidado; sí, saldo en defensa de las mujeres que, sin importar que haya sido por gusto o necesidad, llegaran a la prostitución.

Quiero ante todo hacer una “defensa” o reivindicación. Es este oficio el que reúne todos los “MÁS”:
El más reflexionado y analizado. Es mucho lo que se ha dicho, estudiado y abordado sobre las damas de compañía (no quiero llamarlas prostitutas). Todos de una u otra forma terminan juzgándolas, cosas que yo no quiero hacer.
El más duro. No creo que sea fácil tener sexo con una persona gorda y fea (y yo me incluyo en los segundos). Hasta quienes las juzgan creo que concluyen lo difícil que puede ser su labor.
El más injusto. Tan fácil como el concluir que casi siempre se le echa la culpa de acabar matrimonios, cuando “ella - el” fue sólo la válvula de escape por donde afloró el problema.
El más antiguo. Y lo defino muy escuetamente, mientras haya demanda, habrá oferta; en otras palabras, mientras haya ganas habrá quien le colabore.
El más solapado. Y no lo digo por quien ofrece el servicio. Es solapado porque nos escudamos o escondemos para buscarlas.

Es muy sencillo, las defiendo porque todos las juzgan, rechazan o ignoran. Es más, las juzgamos en público y en privado las alabamos.


Todos de una u otra forma (consciente o no) estamos juzgándolas. Es paradójico porque manejamos cierto grado de hipocresía. Sé que estoy siendo “Abogado del Diablo” porque estoy haciendo algo que pocos harían, pero me bastaron pocas horas (no piensen mal) de entrevistas con algunas de estas chicas, para dar el salto del juez implacable a defensor. Digamos que ya no miro con los mismos ojos una realidad que en la medida en que me acerqué a ella se me hizo familiar; a veces eso es lo que nos hace falta para acabar con mitos y prejuicios sociales, donde todos, aunque no terminemos defendiendo al Diablo, por lo menos entendamos su forma de actuar.

lunes, 2 de junio de 2008

Ciencia y Tecnología: ¿Avance o Retroceso?

por Andrés Felipe Loaiza Colorado
loaizacolorado@gmail.com

La tecnología se ha convertido en una herramienta indispensable para las personas, ya que se han desarrollado muchas formas de obtener conocimiento, entretenimiento y comunicación. Actualmente en la sociedad no todos tienen acceso a la tecnología, porque no cuentan con los recursos suficientes para obtenerlos.

Pero mientras los medios para acceder a la tecnología les llegan a estas familias, muchas personas se ven perjudicadas. En su día a día no tienen tecnología y ven como el resto de la sociedad avanza y ello se quedan atrás.

El desarrollo tecnológico actualmente es muy importante, se dan descubrimientos valiosos que ayudan al desarrollo de nuevas formas de darle calidad a la vida del ser humano. Pero podría ser perjudicial para muchas personas, sobre todo para aquellas que no tienen las mismas posibilidades para acceder a dichos avances.

En algunos barrios de Medellín hay escasez de recursos por la falta de empleo fundamentalmente; los recursos tecnológicos no se ven o son pocos los que tienen y saben manejar, éste es un problema, porque en la sociedad la tecnología va creciendo más y ellos se están quedando estancados sin saber utilizarlos y explorarlos, por falta de ayuda o como decíamos por no tener recursos.

Ejemplo: el computador y el Internet se han convertido en dos herramientas muy importantes en la humanidad y se han hecho necesarias para adquirir conocimientos y cultura; además, mantenernos conectados con noticias, juegos, entretenimiento, etc.

Es por esto que depende mucho del contexto donde se viva, pues hasta en el barrio mas pobre, y sin mucha tecnología en sus instituciones deben enseñar sobre la ciencia y sus avances, aunque no tengan donde practicarlo. Su escasez económica no les birnda posibilidades para tener implementos donde sus estudiantes practiquen las pocas cosas que les enseñan. Habría otro punto de vista, y ahora en los colegios municipales donan computadores para avanzar en los estudios, lo malo es que en sus casas, no tienen cómo practicar lo que se vio en la clase, para el casod e los estudiantes.

La discusión si la ciencia y la tecnología son buenas o malas ya ha pasado de moda; digamos que ahora es más importante sentarnos a reflexionar en torno a cómo podemos hacer para que los avances lleguen a las personas que más lo necesitan, y por lo general, personas con más bajos recursos, para que así no se de un retrocesos con los avances tecnológicos. Retroceso porque por buscar subsanar un aspecto podemos crear unos nuevos, así mientras damos dos pasos en busca de la cura del cáncer, damos diez en la creación de nuevos virus.

Hoy se habla que la tecnología para las personas que no tienen acceso a ella se ha convertido en la nueva forma de pobreza; los nuevos pobres son aquellos que no acceden a los medios que el mundo crea para su mejor desarrollo. Se podría decir que hay nuevos analfabetas, los analfabetas tecnológicos.



martes, 20 de mayo de 2008

Aunque el mono se vista de seda, no siempre mono se queda (Primera parte)

por Andrés Felipe Loaiza Colorado
loaizacolorado@gmail.com

Hoy no ha sido un gran día.
Mi reloj sonó a las 4:25am., y me levanté con el peso del día anterior sobre mis espaldas; peso que sin duda cargaré hasta que nuevamente recline mi rostro sobre la almohada. No me quejo de ello, porque en eso consiste la vida; me quejo más bien, de la rutina que envuelve sin darnos cuenta, que agarra y desgarra lentamente y cuando por fin lo notamos ya ha pasado el tiempo suficiente como para remediarlo.

Como parte de esa rutina –que agarra y desgarra – la sociedad va estableciendo parámetros que a veces se convierten en grandes cadenas que arrastramos sin darnos cuenta. Uno de ellos es la estigmatización. Por estigmatizar entendemos el marcar a alguien con algún tipo de señal. A veces esa señal la ponemos nosotros (cuando juzgamos a alguien conocido), o se las han asignado socialmente (cuando decimos que quienes viven en determinado barrio o sector de la ciudad, son peligrosos).

Estigmatizamos a los demás con tanta facilidad, que ya se nos hizo común tener algunas actitudes en las cuales juzgamos previamente sin fundamento: clasificamos nuestros amigos por el sector donde viven, por la ropa que llevan, por los lugares que frecuentan y hasta por lo que dicen; incluso sus apodos hcaen referencia dicha estigmatización.
Por otro lado, creo vivimos en un mundo en el cual no nos percatamos de las cosas sencillas que tenemos a nuestro alrededor. (Creo que tengo una crisis existencial).

Hoy como nunca, he notado el saludo que todos los días me dice con una voz acartonada: "Buenos días, bienvenido al sistema Metro, para nosotros es un placer llevarlo a su destino".
Hoy como nunca, pude ver los rostros de quienes abordan El Metro en sus primeras horas; donde unos duermen como si nunca se hubiesen levantado de sus camas, otros conversan en voz baja como si estuviesen rezando, y los más osados, escuchan música en aparatos que cada vez nos aíslan más. Entre unos y otros hay un factor común: las caras largas y tristes. Lo peor de todo es que el día apenas comienza y ya parece recoger el cansancio de toda una jornada.
En el día de mi sensibilidad, noto además, que en las horas de la mañana se hace inoficioso el mensaje de la voz acartonada que dice: "Seamos solidarios, brindemos el puesto a quien más lo necesita: mujeres embarazadas, ancianos, discapacitados y mujeres con niños en brazos". Se hace inoficioso porque a las 5:25 de la mañana, noto que nadie, en mi vagón, cumple con estos requisitos.

Pero, ¡oh sorpresa!, se rompió mi teoría; en la estación Acebedo sube una anciana (proveniente de la Línea K), y no encuentra puesto. Ante la poca cultura ciudadana y lo poco caballeros –incluido yo – una señora ofrece su puesto a la anciana.
Así continúa mi viaje a la universidad en un día en que hubiese preferido no empezara y que quisiera acabara pronto.


Continúa…

Aunque el mono se vista de seda, no siempre mono se queda (Segunda parte)

por Andrés Felipe Loaiza Colorado
loaizacolorado@gmail.com

Luego de una larga jornada en la academia, mi día ha cambiado un poco. Pensándolo bien, no ha sido tan malo; y poco a poco voy superando mi crisis.
Me dirijo a mi casa, pero presencio un acto que me lleva de nuevo a pensar en la estigmatización.
Un hombre que lleva una caneca de pintura intenta ingresar a la estación Exposiciones, pero es abordado por un policía que le hace destapar la caneca y le da excusas para no dejarlo entrar: que en El Metro sólo se llevan paquetes pequeños, etc. Al final, el policía deja entrar a este hombre, que ya ha sido avergonzado delante de todos los que a esa hora vamos de regreso a nuestros hogares.

Mi curiosidad –que terminará matándome – no me dejó sin averiguar qué había en la caneca; y obviamente, había lo que parecía tenía: pintura.
Ya en el vagón noto que en su bolsillo trasero izquierdo lleva papel lija, como quien se dirige a pintar. Pero ya tan tarde, a lo mejor sea pasa su casa.
Mucha gente se dirige a su casa, y es por ello que la caneca empieza a estorbar y debe ser puesta en uno de los extremos junto a las puertas del vagón; la gente mira con cierto aire despectivo al dueño de la misma, quien pide permiso para acomodarla.

Reflexiono un momento y me pregunto: ¿Quién es? ¿Cuántos años tendrá? ¿Y los hijos?
Son muchas cosas las que se me vienen a la cabeza: su extensa barba y sus ojos grandes dejan ver una alegría intrínseca en su rostro; su rostro deja ver el cansancio de una jornada de trabajo; las manos en los bolsillos con cierto aire despreocupado y relajado.
Cada vez me intrigo por saber más sobre aquel personaje, que sin saberlo ha entrado a ser parte de mi mundo, y que por medio de una caneca revivió la crisis existencial iniciada en la mañana. Debido a esa intriga decido seguirlo. Se baja en la estación Caribe (la que tiene acceso a la Terminal de Transportes) y yo bajo tras él. No nota que lo sigo porque guardo distancia. Pero no pasará mucho tiempo para que note que lo sigo. Lo nota porque él no pensaba bajarse allí, sino hacer una escala para entregar la caneca de pintura a alguien que lo espera al otro lado de las registradoras de la estación.
Al entregar la caneca de pintura, regresa a la plataforma a esperar el siguiente tren. Yo regreso igualmente, lo cual hace que note mi presencia y que se me dificulte seguirlo más de cerca. Antes de que llegue el tren se choca con una señora, la cual lo mira despectivamente como si fuese más que él; no sabe u olvida que si "es de mejor familia", en lugares públicos como El Metro nada nos diferencia.
Llega el tren pero subo en un vagón diferente al suyo, aunque no lo pierdo de vista por la ventana de los trenes. Confieso que nunca había seguido a nadie; no había experimentado el vértigo que se siente.

Llegamos a la estación que hace enlace con la línea K, donde bajó; no niego que quise seguirlo y subir con él en el mismo cubículo rojo ,adornado así por estos días en que se aproxima la Feria de las Flores, y que se dirige a Santo Domingo Savio. Me hubiese gustado seguirlo y ver su casa, su puerta; conocer si tiene familia: esposa, hijos. Ver su barrio, que ha cambiado impresionantemente desde que El Metro invadió sus cielos para brindarles un medio de transporte más rápido y seguro, para apaciguar la violencia de sus calles y adornar el recorrido con vallas iluminadas.
¿Por qué no lo hice? ¿Por qué no lo seguí?
No fue sólo por evitar que se diera cuenta que lo seguía; también, creo que influyó mi "crisis existencial". Ésta aumentó cuando el policía le hizo abrir la caneca y dejó pasar a varias personas que llevaban grandes maletas (incluido yo), ¿Será porque no íbamos vestidos como obreros?
Aumentó, cuando fue mirado despectivamente por la señora en señal de desprecio, como si fuese más que él. ¿será por su ropa de trabajo?
Y hubiese aumentado más la crisis si después de seguirlo hasta su casa, me doy cuenta que lo poco que gana en su sacrificado trabajo, no le alcanza ni para darle un retoque a su casa con una "caneca de pintura".
Lastimosamente hoy en día uno no es "lo que es", sino lo que tiene; y lo que tiene para los demás. Y a veces nos están juzgando más por el cómo nos ven, y no se fijan que somos más que apariencia física, porque al final de cuentas aunque el mono se vista de seda, no siempre mono se queda. Yendo hasta el fondo: hay quienes vestidos de seda siempre serán monos y hay quienes nunca lo serán así no estén vestidos de seda.

La Crisis de los “30”


por Andrés Felipe Loaiza Colorado
loaizacolorada@gmail.com

Podrían pensar que me referiré a la crisis económica de los años 30 en los Estados Unidos, pero no.

La crisis a la que me referiré es la crisis de los 30 años (fundamentalmente en el hombre) que se pregunta por lo que ha hecho con su vida hasta ese momento, y lo hace fundamentalmente porque sabe que va llegando a la mitad de su existencia y a lo mejor no ha hecho nada con ella.
Hay momentos y situaciones en la vida en las que nos preguntamos más por nuestra existencia, es lo que llamamos "crisis existencial" y que hay personas que pasan por la vida sin tenerlas.
Psicológicamente la crisis de los 30 años tiene un fundamento sólido y con raíces claras, pero no es el objetivo de esta reflexión. El verdadero objetivo es poder exteriorizar mi crisis, que es a su vez, una de las formas de superar la crisis (según los Psicólogos).

Mis crisis de los 30 años la viví ad portas de cumplir mis 29 años. ¿Cuáles son los síntomas de la crisis?
Pensar que lo que hemos hecho con nuestra vida hasta ese momento vale muy poco o nada.
Creer que la vida se nos está pasando en vano.
Ser conscientes de que la muerte nos va a llegar y aún no estamos casados ni tenemos hijos (muchas veces eso es una ventaja).
Y lo peor de todo, compararnos con las vidas de nuestros amigos y pensar que nuestra vida es inferior a la de ellos.
Lo más particular de esta crisis es que cuando lo hablamos con otras personas, ellos ven en nosotros todo lo contrario (o por lo menos eso dicen, esperamos no sea para subirnos el ánimo y así que superemos la crisis), ven todas las cualidades posibles y lo buena que es nuestra vida. Al final de cuentas son ellos – los demás – quienes nos ayudan a terminar con la crisis.

Para muchos estas crisis existenciales son un problema, pero donde muchos ven problema yo veo una posibilidad con la cual darle fortaleza a nuestro carácter; es el sentir que a pesar de lo machos que podamos ser, somos frágiles emocionalmente y que cada uno tiene momentos (no de debilidad) de inestabilidad. A pesar de ello, y lo que realmente preocupante me parece, son las personas rígidas que no muestran emociones y que parecen de acero; pero cuidado con todos ellos, porque quien nunca ha vivido una crisis y no conoce o es consciente que la puede tener, es posible que como "el acero" se rompa al intentar doblarse por su poca flexibilidad. Quienes nunca han sido conscientes de sus posibles crisis, cuando las tienen es posible que las exterioricen de forma abrupta, donde su última consecuencia es el Suicidio, que de eso hablaremos después.

martes, 29 de abril de 2008

Periodistas … ¿será que sí?


por Andrés Felipe Loaiza Colorado
loaizacolorado@gmail.com

Como estudiante de Comunicación y Periodismo (o como cualquier estudiante) hay cosas que no nos gustan de la carrera. Por ejemplo a mí lo que menos me gusta es el Periodismo, y lo peor de todo es que la carrera tiene seis (seis, six) periodismos; se convierte en una tortura para quienes no gustamos de él.

En realidad, analizando mejor la situación no es que no me guste el Periodismo, sino que hay cosas de los periodistas actuales que no me gustan, y lo que verdaderamente me gusta del Periodismo es una de las cosas que menos hacen los Periodistas hoy en día: investigar.
Frente a la No Investigación de los Periodistas hay varias cosas por decir, porque en realidad a veces no depende directamente de ellos:

Primero los medios de comunicación con la inmediatez no permiten que las noticias sean confrontadas lo suficiente como para llegar al fondo de la misma; o sea, se tiene la información, se va a la fuente, no se tiene tiempo de confrontar y esa es la noticia que sale.

Segundo, los dueños de los medios a veces no permiten que muchas noticias se investiguen o profundicen por intereses económicos, propios o de sus asociados o quienes pautan en su medio de comunicación.

Tercero, hay que reconocerlo, hay periodistas muy mediocres. Y dicha mediocridad no podemos atribuirla a lo empírico que sea el periodista o a la academia por la cual pasó; porque casos se ven en que los empíricos son excelentes investigadores y que otros (no pocos) que pasaron por las mejores universidades no son capaces de leer entre líneas a la hora de confrontar informaciones.

Y finalmente, se hace necesario que las universidades apunten a una formación investigativa y ética de sus comunicadores y periodistas, porque se ven unas “joyitas” en los medios de comunicación que no son capaz de disimular la palanca que los llevó al puesto que tienen y que muchas veces no sostienen dignamente.

Pero hay que reconocer también que como los hay malos, los hay muy buenos en lo que hacen: confrontan noticias, investigan, leen entre líneas, y no dependen del dueño del medio y su línea política, o de intereses económicos. O peor aún, Periodistas que por su entrega a la verdad y la investigación fueron acallados y masacrados, ¡la vida no debería ser así!; a ellos hacemos un reconocimiento porque no dependen de nadie más que la verdad misma para darle buen término a la información que día a día tenemos derecho a saber, o si no, ¿Dónde queda el bien social del Periodismo?

“Face Off” (primera parte)

por Andrés Felipe Loaiza Colorado
Siempre me ha sido difícil decir una cosa y hacer otra, y no porque sea demasiado recto y bueno, sino porque me parece que no es posible contradecirse de forma tal que se evidencie una doble mora.

Entremos en materia. La Sociedad (me incluyo de los primeros en la lista) maneja una doble moral, que se evidencia en detalles que si uno analiza son desagradables.
Primero, parece inconcebible y hasta es contradictorio el hacer un reinado de belleza (y no tengo nada contra ellos, lo contrario, se ven hermosas) donde se invierten cantidades de dinero gigantescas y en pleno acto de coronación, las respuestas de las candidatas frente a la pregunta ¿Qué le gustaría que no existiera? Responden que “la pobreza”, “el sufrimiento de los niños”, y otro sartal de mentiras que de seguro no existirían si el dinero invertido en el evento se destinara a combatir dichos problemas. Repito y aclaro que no es nada en contra de los reinados, hermosas todas las reinas, lo que es contradictorio es que los preparadores hagan que estas niñas se aprendas esas respuesticas de cajón y que por dicha respuesta la niña sea la elegida, y que posterior a su elección sea ella la que se enorgullezca y hable de que su trabajo va a ser social, por todos los niños pobres del país (o del mundo en caso de Miss Universo, que a propósito no sé qué hacen).

No quiero traer cifras a este texto porque el objetivo no es denunciar a nadie, y además no sé ni he averiguado cuánto se invierte en una niña para que participe de la competencia; competencia que se ha convertido en una lucha por ver cuál dice más mentiras y de la que menos duden. Me explico.

Competencia de mentiras. Es cierto o no que todas, absolutamente todas dicen (léase sólo para el caso colombiano porque es lo que conozco y es donde vivo) que no tienen ni una cirugía encima, que “todo lo que ven es natural” y que jamás se harían nada porque “están conformes con sus cuerpos porque lo que importa es lo que va por dentro”. Aunque rectifico, alguna puede ser del todo natural, otra puede que no se haga nunca nada (por plata o por gusto), otra más a lo mejor esté conforme con lo que tiene, pero también es cierto que la mayoría son vanidosas y se ven gordas donde sólo hay un cuerpo perfecto. Y esto último lo digo con conocimiento de causa. Hace poco (en este 2008) una “amiguita” hermosa, preciosa … es que no tengo palabras para describirla, se hizo unas cirugías para corregir algunas partes de su cuerpo (entiéndase silicona para senos y corrección de nariz, que por cierto a mí me caería bien esta última). En realidad no sé qué busca, porque si antes era la envidia de algunas y el deleite de muchos como yo, ahora quedó tan hermosa que no parece humana, es un ángel…

Y así de seguro hay muchas, pero cuidado, que quede claro que no es ni crítica a las siliconas (que las miro y las admiro) ni mucho menos a los médicos que hacen mucho bien sobre todo a mujeres que a casusa de un cáncer perdieron los senos, parte esencial y de identificación de la mujer y su feminidad; ni tampoco crítica sin sentido, lo que realmente me parece incoherente es que se hable y se promulguen ciertos principios y deseos de acabar con ciertas realidades como la pobreza y el sufrimiento, pero no se emprenden acciones que acaben de raíz con la situación.
Muchos dirán que un reinado no acaba o promueve la situación, y tienen razón, pero si contamos que son más de 70 años llevando candidatas a Cartagena y con ellas el séquito de vírgenes acompañantes, de la mano de un muy alto presupuesto, entonces vemos que son muchas las oportunidades que podríamos crear en pro de buscar la belleza del no sufrimiento y de la no pobreza o miseria.

Con esto que escribo no va a pasar nada, el reinado no se va a acabar, ni mucho menos las siliconas se sacarán de mis amigas (menos mal), pero así desahogo mi rabia e impotencia (no sexual) contra la injusticia que no se puede arreglar, porque lastimosamente en estos casos, ¡la vida no debería ser así!